Diane in the Loop, dirigida por Ann Sirot y Raphaël Balboni, es una coproducción belga y francesa que tendrá su estreno mundial en la sección Orizzonti del Festival Internacional de Cine de Venecia. La película encuentra su mayor fuerza en la idea que da título a la película: Diane siente que está atrapada en un bucle, incapaz de avanzar mientras todas las personas a su alrededor parecen hacerlo. La película toma mucho más sentido cuando Diane expresa esta sensación, ya que su madre intenta hacer exactamente lo contrario: dejar atrás lo ocurrido y convertirse finalmente en la mujer que nunca pudo ser. Tres años antes del nacimiento de Diane, su madre fue violada, y mientras ella intenta que aquel acontecimiento no determine el resto de su vida, Diane siente que no puede simplemente olvidarlo. Para ella, recordar significa hacer justicia; para su madre, olvidar significa poder vivir.
A partir de esta tensión, Diane in the Loop explora con bastante complejidad una pregunta difícil: ¿hasta qué punto algo que le ocurrió a una persona cercana puede llegar a pertenecernos? Diane no fue quien sufrió la violencia, pero siente que sus consecuencias también forman parte de su vida. Su obsesión por vengar a su madre parece convertirse en una forma de intentar reparar algo que no le ocurrió directamente, pero que siente que también la ha marcado. En contraste, su madre decide terminar sus estudios y recuperar una vida que siente que le fue arrebatada, negándose a permitir que algo que sucedió cuando tenía 19 años continúe definiéndola.

Esta diferencia entre ambas se vuelve todavía más interesante cuando Diane conoce a un ciclista con quien termina acostándose y desarrollando una relación. Él incluso la acompaña a la estación de policía después de que Diane vandaliza la tumba del hombre que violó a su madre. Lo que inicialmente parece ser una relación que podría ayudarla a salir de ese bucle adquiere una nueva dimensión cuando Diane descubre que él es el hijo de ese mismo hombre. La revelación no funciona simplemente como un giro, sino que complica todavía más la manera en que Diane entiende la culpa, la herencia y aquello que creemos que pertenece a nuestra propia historia.
La película consigue que el conflicto de Diane no se reduzca a una búsqueda de venganza. Su verdadero problema parece ser su incapacidad para decidir qué hacer con un pasado que, aunque no es suyo, siente como propio. Mientras su madre intenta avanzar, Diane permanece atrapada en él, buscando constantemente nuevas formas de enfrentarlo. Y es precisamente esta contradicción la que hace que Diane in the Loop resulte tan interesante: plantea que avanzar y recordar no necesariamente son actos opuestos, pero que tampoco todos tienen la misma relación con aquello que ocurrió antes de ellos.
Más que contar una historia sobre las consecuencias de un trauma, la película se interesa por cómo ese trauma puede transmitirse de una persona a otra y adquirir significados completamente diferentes. Diane quiere mantener vivo aquello que su madre intenta dejar atrás, y en esa diferencia entre ambas encuentra una manera particularmente compleja de hablar sobre memoria, identidad y la necesidad de romper con aquello que sentimos que nos define.


