Saoirse Ronan es conocida principalmente por su trabajo como actriz en películas como Brooklyn, Lady Bird y Little Women. Sin embargo, en el Festival de Venecia de este año presentó una nueva faceta de su carrera: Paper Plane, su debut como directora, escrito también por ella.
El cortometraje, de apenas 15 minutos, sigue a una adolescente que decide abandonar su casa ante la presencia de un hombre que ha entrado en la vida de su madre. Ronan construye la historia prácticamente sin diálogos, apoyándose en las imágenes, los espacios y pequeños gestos para establecer las relaciones entre los personajes.
Los aviones de papel que dan título al cortometraje funcionan como una forma de comunicación entre la protagonista y su padre ausente, pero también como un recurso que permite hablar de la dificultad de expresar aquello que ocurre dentro de la familia.
Aunque Paper Plane nace de experiencias personales de Ronan y está marcado por un contexto irlandés, la situación que plantea trasciende ese contexto. La presencia de una figura masculina violenta dentro del hogar y las consecuencias que esta tiene sobre una madre y su hija forman parte de una realidad que puede encontrarse en distintos lugares y entornos.

La película evita además mostrar esta violencia de manera explícita. La tensión se construye a través de lo que permanece fuera de campo y de la reacción de los personajes, dejando que el espectador comprenda la situación sin necesidad de que sea explicada.
El desenlace mantiene esa misma contención. La protagonista abandona la casa y su madre decide acompañarla, sin que la película ofrezca una resolución definitiva ni una vuelta artificial a la normalidad. No hay una reconciliación ni una promesa de que todo quedará solucionado; simplemente, ambas toman la decisión de marcharse.
Como debut detrás de la cámara, Paper Plane presenta una propuesta breve y contenida, basada principalmente en el lenguaje visual y en la economía narrativa. Ronan ha señalado que el cortometraje funciona también como una carta de amor a su madre y a una versión más joven de sí misma, y ha expresado su interés en desarrollar un largometraje en el futuro.
Por ahora, Paper Plane marca su primer paso como directora y abre una nueva etapa en una carrera desarrollada hasta ahora principalmente delante de la cámara.