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El sueño de Kamal: migrar, resistir y sobrevivir al desamparo

Entre Gaza y México persiste un hilo frágil que une a una familia separada por la guerra y por la indiferencia institucional. La historia de Shadi revela cómo la esperanza puede sostenerse incluso cuando la burocracia y la violencia intentan quebrarla.

El sueño de Kamal es un documental corto dirigido por Miguel J. Crespo que sigue la historia de Shadi, un hombre palestino que en 2018 migró a México en calidad de refugiado. Su relación con México, sin embargo, no comenzó ahí: su padre, Kamal, había llegado muchos años antes, obtuvo la naturalización y un pasaporte mexicano. Desde su llegada, Shadi ha intentado reunirse con su familia —dieciocho personas en total— que en ese momento vivían en el centro de Gaza, en una casa prestada mientras esperaban ser evacuados. En Gaza sobrevivían día a día bajo los constantes bombardeos del ejército israelí, viviendo un genocidio a cada minuto, mientras en México Shadi soñaba con el reencuentro.

El documental no solo expone el brutal genocidio que Israel comete en Palestina, sino que también revela las fallas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados. Su sistema queda corto, deja mucho que desear y evidencia una falta grave de atención. Entre mayo y agosto de 2024, la oficina permaneció cerrada durante diez semanas, periodo en el que se suspendieron trámites esenciales, incluyendo la solicitud de reunificación familiar de los Abed. Para una familia que cada día enfrenta bombardeos y desplazamiento, esa suspensión burocrática significa poner en riesgo vidas. Cada minuto cuenta, y el documental deja claro cómo esa falta de sensibilidad burocrática puede ser devastadora.

La película también muestra a un México influenciado por Estados Unidos en cuanto a islamofobia: una narrativa importada desde allá, difundida por los medios y que termina convirtiéndose en un discurso abiertamente racista. Shadi comparte que ha recibido comentarios asociándolo con el terrorismo, a lo que responde que él solo busca paz, trabajo y una vida digna. La islamofobia es un problema real, incluso en un país que pareciera estar desconectado de lo que ocurre en Medio Oriente, y por eso narrativas como la del documental ayudan a que la gente se informe, empatice y se involucre en la lucha contra el genocidio perpetrado por Israel.

El sueño de Kamal no solo muestra las pésimas condiciones de vida que enfrenta la familia Abed en Gaza. También, en su ambición, conecta dos países que no podrían estar más lejos uno del otro, pero que aun así permanecen unidos por la historia de Kamal y ahora de su hijo Shadi. Es un documental que revela las fallas de la institución mexicana encargada de proteger a las personas refugiadas y funciona como un llamado de atención urgente. Pero también retrata la resiliencia de Shadi y de toda su familia, que finalmente, gracias al esfuerzo conjunto del colectivo De Gaza a México, la Clínica Jurídica de Refugiados y los donativos de la sociedad civil, lograron llegar a México como refugiados el 24 de mayo de 2025: los dieciocho miembros de la familia Abed, juntos otra vez.

En conjunto, El sueño de Kamal es un documental que se siente íntimo y profundamente político al mismo tiempo; no solo habla de una guerra brutal, sino también de las grietas de un país que se supone debería recibir y proteger, pero que muchas veces no cumple con esa responsabilidad. Su mayor acierto es mostrar cómo una denuncia institucional puede convivir con una historia humana, cálida y real, y recordarnos que detrás de cada trámite detenido o cada oficina cerrada, hay familias enteras esperando sobrevivir un día más.

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